de esta casa, aquí nacimos todos (yo nací en ese cuarto que da al frente, la ventana a la derecha). Es interesante saber que aunque en aquella época a pesar de existir un hospital que quedaba donde esta ahora la Plaza Romulo, las familias que podían tenían una partera de confianza, que acompañaba a la familia durante esos días, en el caso de nosotros era la Sra. Tiota, una mujer hermosa, que para mi era como otra abuelita, recuerdo que nosotros la íbamos a visitar cuando niños. Hay una anécdota buenísima, porque cuando nació mi hermano menor nosotros los mas cercanos a él, le deciamos a mi mamá para regresarle el niñito a Tiota porque para nosotros ella era la que lo había llevado.
Esta es Catedral de Maturín, de la cual les hablo y que es un icono en esta ciudad.
1 comentario:
Que bonita la anecdota de Tiota con tu hermano menor, sin dudas, ya ustedes presentían lo que con los años sobrevendría. Jajajajja
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